Como hace el canto, como hace el río, como hace el agua.
Hay un cielo en la boca y un abismo en cada soplo de aire que respiramos, a veces el cielo y el abismo están cerca, más cerca de lo que podemos imaginar. Siento que el viaje al que nos invita Silvia Pérez Cruz en este disco tiene algo de salto suave entre lo frío del abismo y la calidez de una boca.
¿Donde colocamos los límites entre nuestro cuerpo y el abismo? Hace tiempo que Silvia canta para borrar los límites, para hacerlos porosos como membranas y esa búsqueda es una de las corrientes que creo que atraviesa Oral Abisal. Este disco mezcla categorías y antagonías, viaja de los metales a los labios, de la madera a la sed, como si todo estuviera hecho de la misma materia, porque en realidad todo está hecho de la misma materia y Silvia lo sabe. Y en ese viaje a lo indistinto, es fácil creer que existen pájaros fluorescentes, que podemos iluminar los abismos llorando, que la nieve guarda los secretos de las almas o que hay que cantar a la muerte si se está celebrando la vida, y celebrar la vida al cantarle a la muerte. No hay límites, hay movimientos.
Las profundidades abisales que invoca este disco son espacios oscuros donde la ausencia de luz ha creado una vida extraña y fosforescente. Esos fondos son la tumba de todo lo que se ha hundido, de lo que se ha ahogado, pero también son el lecho de una vida y una belleza enigmáticas. El abismo suena en estas canciones que parecen envueltas en el peso del agua, canciones de un azul denso de humo. Hay un homenaje, en esta música, a lo que fue y ya no está, pero también hay un canto a lo que vive más allá de la luz, a lo que casi no conocemos. Escuchándo estas canciones, siento en mi cuerpo una especie de plenitud de vacío y pienso que algo así debe de ser la atracción del abismo.
Ahora me estoy imaginando el cielo suspendido sobre mi cabeza. Me imagino que este cielo contienen las aguas de todos los mares y de todos los océanos.
Me imagino que ese cielo es el cielo de una boca, de una boca que canta para que se calme mi sed.